Soporte continuo
Un servicio de acompañamiento técnico que agrega una perspectiva distinta al resto de las propuestas del catálogo.
Este paquete está pensado para plantas que ya superaron la puesta en marcha y necesitan mantener el rendimiento térmico de sus equipos sin depender de una intervención puntual. No se trata de un plan genérico de mantenimiento, sino de un seguimiento periódico con criterios definidos según el tipo de horno, el régimen de operación y el historial de fallos de cada instalación.
El servicio cubre la revisión programada de muros refractarios, el control de sellados en juntas y la verificación de válvulas de alivio con registro documental para auditorías internas. Cada visita genera un informe con mediciones comparativas respecto a la inspección anterior, de modo que el responsable de planta puede ver la evolución real del equipo y decidir con datos.
La diferencia con una asistencia reactiva es simple: se trabaja sobre el calendario de la planta, no sobre la urgencia del fallo. Eso permite planificar paradas breves, coordinar con el equipo de producción y evitar sorpresas en momentos críticos del ciclo productivo.
Solicitar informaciónVisitas trimestrales o semestrales según criticidad del equipo.
El alcance se ajusta después de la primera auditoría, cuando ya se conocen las condiciones reales de operación.
Ongoing Support Package
Un servicio de acompañamiento técnico pensado para hornos de fundición y calderas donde una parada imprevista cuesta más que el mantenimiento preventivo. No es un contrato genérico: es un plan de seguimiento concreto, con visitas programadas y criterios de inspección definidos según el equipo instalado.
Cada tres meses registramos la evolución térmica de las zonas críticas del horno. Comparamos las lecturas con la línea base inicial y detectamos desviaciones antes de que se conviertan en grietas o fugas. El informe incluye mapas de gradientes y recomendaciones de intervención priorizadas.
Revisamos la presión de apertura y el cierre hermético de cada válvula según el servicio que cumple. Documentamos los resultados para auditorías y mantenemos un historial que permite anticipar desgastes. Si una válvula no responde dentro del rango, coordinamos su recalibración en sitio.
Inspeccionamos juntas, sellados de amianto ecológico y paneles aislantes para confirmar que no hay fugas térmicas ni puntos de condensación. Ajustamos el plan de mantenimiento según el material instalado y las condiciones de operación de cada turno.
El paquete arranca con una auditoría inicial para establecer el estado real del equipo. A partir de ahí definimos la frecuencia de visitas, los puntos de medición y los umbrales de alerta. Cada visita genera un informe breve con hallazgos, acciones tomadas y pendientes para la próxima.
El objetivo no es vender más horas de trabajo, sino que el equipo opere dentro de parámetros seguros y previsibles. Si algo cambia entre visitas —una vibración nueva, un consumo de combustible distinto— el plan se ajusta sin burocracia.
"Llevamos dos ciclos con el seguimiento trimestral y ya detectamos un punto caliente en la bóveda que no habíamos visto en las inspecciones anuales. La reparación se programó con tiempo, sin parar la producción."
Jefe de mantenimiento, fundición de acero
Corrientes, Argentina
"La calibración de válvulas quedó documentada como pedía la auditoría. Antes teníamos registros sueltos; ahora el historial está ordenado y las fechas de prueba son fáciles de rastrear."
Supervisor de calderas, planta termoeléctrica
Resistencia, Chaco
"El control de sellados nos confirmó que el aislamiento ecológico instalado el año pasado sigue hermético. El informe comparativo de temperaturas superficiales es claro y sirve para justificar el presupuesto del próximo ciclo."
Gerente de operaciones, cerámica industrial
Posadas, Misiones